BITÁCORA ARQUITECTURA 45: ARCHIVOS DE ARQUITECTURA / ARCHITECTURAL ARCHIVES


CONVOCATORIA DE ARTÍCULOS: (REVISTA)

BITÁCORA ARQUITECTURA 45:  ARCHIVOS DE ARQUITECTURA

 

Fecha límite: 30 de marzo de 2020.

Página web: http://www.revistas.unam.mx/index.php/bitacora

Página web institucional: https://arquitectura.unam.mx/bitacora.html

Manual de autores: https://arquitectura.unam.mx/uploads/8/1/1/0/8110907/manual_autores.pdf

Enviar propuestas a: bitacoraunam@gmail.com

 

Las historias de la arquitectura se han basado en materiales contenidos en archivos, cuya organización, conservación y políticas de uso y difusión varían considerablemente de un país a otro. Estas enormes diferencias repercuten en las investigaciones, historias y proyectos que se plantean a partir de ellos: los resultados son muy distintos cuando se cuenta con grandes cantidades de colecciones que se han conservado, organizado y especializado desde hace siglos. Los contenidos y la organización de los archivos definen y limitan las investigaciones e influyen directamente en las prácticas de los historiadores. Aun cuando las colecciones dan forma a los relatos, es el investigador, cuyo trabajo comienza al desenterrar estos objetos, quien propone una lectura propia de los materiales contenidos.

Todo archivo implica una selección; decidir cuales son los elementos dignos de ser conservados y de atribuirles un valor patrimonial demuestra una toma de postura. Actualmente se cuestiona si es legítimo vender y traspasar a manos privadas los archivos de arquitectura o, en cambio, si se los debe mantener como bienes comunes.

Por definición, los archivos tienden a expandirse, a incluir más, sin embargo es discutible su capacidad de ofrecer una visión panorámica o de aprehender el universo histórico completo. En nuestro presente conflictivo y convulso, vale la pena reflexionar sobre qué y quiénes han sido incluidos en los archivos de arquitectura, y qué y quiénes han quedado fuera; sobre todo, cómo se pueden interpretar estos vacíos. Los archivos resguardan fotografías, planos y maquetas, pero son necesarios otros materiales para explicar la arquitectura: recibos de compra, papeles personales y legales, catálogos comerciales y cajas de cerillos, todo cabe en un archivo de arquitectura.

Las nuevas tecnologías retan a lo tradicional y a lo establecido, como los objetos y documentos conservados –y venerados– en un archivo. Los objetos digitales con los que hoy se produce la arquitectura, el diseño, el urbanismo y el paisaje contemporáneos serán incluidos en el futuro en uno o múltiples repositorios, y su virtualidad quizá provocará la pérdida de sentido de los espacios que hoy usamos y entendemos como archivos de arquitectura.

 

 

 

CALL FOR SUBMISSIONS: (JOURNAL)

BITÁCORA ARQUITECTURA 45: ARCHITECTURAL ARCHIVES

 

Deadline: March 30, 2020.

Website: http://www.revistas.unam.mx/index.php/bitacora

Publisher webpage: https://arquitectura.unam.mx/bitacora.html

Instructions for authors: https://arquitectura.unam.mx/uploads/8/1/1/0/8110907/manual_autores.pdf

Send submissions to: bitacoraunam@gmail.com

 

 

Histories of architecture base themselves on the materials contained in archives, whose organization, state of preservation and use and dissemination policies vary considerably from one country to another. These enormous differences have an effect on the research done and the histories and projects that use them as a base: the results are very different when there are large numbers of collections that have been preserved, organized and concentrated for centuries. The contents and organization of archives define and limit research and directly influence the practices of historians. Even when collections shape narratives, it is the researcher, whose work begins by uncovering these objects, who proposes their own reading of the materials contained within.

All archives imply selection: deciding which are the elements that are worthy of being preserved and giving them a patrimonial value involves taking a position. It is currently being questioned if it is legitimate to sell or lease architectural archives to private individuals or organizations, or if they should be maintained as public goods.

By definition, archives tend to grow, to include more, but their capacity to offer a panoramic vision or encompass the totality of history is questionable. In our conflictive and convulsive present, it is worth reflecting on what and who has been included in architectural archives, and what and who has been left out, as well as how these lacunae should be interpreted. Archives include photographs, blueprints and models, but other materials are needed to explain architecture: order forms, personal and legal papers, commercial catalogs and even matchboxes have a place in the architectural archive.

New technologies challenge the traditional and the established, such as the objects and documents that are preserved – and venerated – in an archive. In the future, the digital artifacts that are used to produce contemporary architecture, design, urbanism and the landscape will be included in one or several repositories, and it’s possible that their virtual nature will cause a loss of meaning for the spaces we currently use and understand as architectural archives.

 
Driehaus_SH_Horizontal_RGB_275_100

SAH thanks The Richard H. Driehaus Foundation
for its operating support.
Society of Architectural Historians
1365 N. Astor Street
Chicago, Illinois 60610
312.573.1365
Copyright - (c) 2019